Solemos pensar en que la actuación consiste sólo en aprender textos y algunos movimientos para reproducir en el escenario. Trataremos de dejar en claro por qué éste pensamiento está muy equivocado.

 ¿Qué buscamos como espectadores?

Buscamos empatizar con los personajes. Empatizar, recordemos, es la habilidad emocional por la cual podemos «ponernos en el lugar del otro y sentir lo que el otro siente»¿verdad? Para ello, de alguna manera, debemos vernos en cada personaje. Eso produce la identificación emocional y con ello, logramos «liberar» emociones en el teatro. Si eso no se produce, si el actor nos deja «fríos» ó desconcertados emocionalmente, la comunicación no se habrá establecido. Y sin comunicación, hay un hecho artístico que se cae.

 La generación de la emoción en la escena es la respuesta a lograr eso que llamamos verdad escénica, algo que se ha convertido en el «Santo Grial» de la actuación durante todo el siglo XX y XXI.